Levantóse empapado en sudor de la ya húmeda cama, empapado de sudor y de pesadillas, empapado de sombras grotescas y agujas en el cerebro, empapado de confusión y de hastío, empapado de olor a tabaco y de ron. Pensó en dar media vuelta y hundirse entre mantas otra vez, pero la sola idea de volver a tener ese sueño, de volver a entrar en esa locura de sombras y gritos ahogados hizo que diese un bote y fuese corriendo a la ducha. Mientras el agua helada le devolvía la vida que hace unos minutos había perdido, la pesadilla iba desapareciendo con la sudor de su cuerpo. Se fijaba en el desagüe y veía como la angustia y la ansiedad desaparecían en las tuberías. No se iban, pero, los recuerdos. Cerraba los ojos y un torrente como de agobio, de pánico, crecía desde lo más profundo de su mente y sabía que volvería a tener miedo a la oscuridad durante un tiempo...
Notaba que su consciencia iba y venía. Notaba que estaba volviéndose loco. Abrió la boca para chillar, pero el quejido murió antes de llegar a la garganta.
Y solo, desnudo, con las manos en la cara, lloró empapado de agua y de lágrimas.
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4 comentarios:
Escriu...
:)
i no intentis guanyar més del que guanyes quan ho fas.
ein?
Riembambante!
Va vinga, necesito lectura, escriu algo k testas tornant perro, XD
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