Salut!
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jueves, 28 de julio de 2011
Alt for Norge
A cuatro días de La Caída, salvo la papeleta diciendo que me largo a Noruega una semanica, ya contaré si es como en las postales o no. Lo que sé de momento, es que es caro de cojones, el menú normal de un restaurante puede llegar a los 100 euros tranquilamente... y encima la comida es mierda. Vaya ánimos xd

Salut!
Salut!
domingo, 6 de febrero de 2011
Enter the void
Qué... ¿qué? ¿Qué es esta solitud, este vacío cegador? ¿Qué es esta blancura imposible? Estoy... ¿estoy muerto? Recuerdo... sí, recuerdo ir conduciendo hacia Barcelona... ¿cómo habré llegado hasta aquí? ¿Qué es este lugar? ¿Será siquiera un lugar? ¿Será mi mente? ¿Soy ahora el mundo, la existencia? ¿Soy?
NO VAS MAL ENCAMINADO, NADA MAL.
¿Qué?
SOY DIOS, Y ESTÁS MUERTO.
Vaya. Y ahora qué, el cielo, infierno? ¿El purgatorio, vírgenes, resurrección? ¿Vivir mi vida eternamente?
JO, JO. NO, NO, NADA DE ESO. AHORA VIENE LA NADA, EL VACÍO, EL NO SER. LO SÉ, ES UNA PUTADA, PERO NO SOY YO EL QUE HACE LAS REGLAS. SOLAMENTE ESPERO QUE HAYAS DISFRUTADO DE LA ESTANCIA.
Pe... pe... uh... me quedan todavía errores que reparar, sueños por cumplir. Yo... yo tengo que volver...
LO SIENTO, NO TE QUEDA TIEMPO. SE HA TERMINADO. PARA SIEMPRE. ADIÓS.
jod...
fin.
NO VAS MAL ENCAMINADO, NADA MAL.
¿Qué?
SOY DIOS, Y ESTÁS MUERTO.
Vaya. Y ahora qué, el cielo, infierno? ¿El purgatorio, vírgenes, resurrección? ¿Vivir mi vida eternamente?
JO, JO. NO, NO, NADA DE ESO. AHORA VIENE LA NADA, EL VACÍO, EL NO SER. LO SÉ, ES UNA PUTADA, PERO NO SOY YO EL QUE HACE LAS REGLAS. SOLAMENTE ESPERO QUE HAYAS DISFRUTADO DE LA ESTANCIA.
Pe... pe... uh... me quedan todavía errores que reparar, sueños por cumplir. Yo... yo tengo que volver...
LO SIENTO, NO TE QUEDA TIEMPO. SE HA TERMINADO. PARA SIEMPRE. ADIÓS.
jod...
fin.
domingo, 12 de septiembre de 2010
La flecha amarilla
Hay un buen montón de flechas amarillas repartidas por media Europa, muchas concentradas en el norte de España, que apuntan al oeste. Si uno las sigue, tropieza de pronto con pueblecitos y grandes ciudades, bosques y estepas, y sobretodo con mucha otra gente con el mismo propósito: llegar a Santiago. Aunque el hecho en sí mismo de llegar al final no es más una excusa para estar en camino, tropezarte y conocer a todos los peregrinos con los que inevitablemente uno se cruza. Aunque solamente uno vaya de Pamplona a Logroño, esos cuatro días de camino, de refugio, de vida simple, de convivencia, lo marcan bastante. El Camino posee un nosequé, un algo que hace de él una experiencia única y que se quiere repetir tantas veces como sea posible.
Porque, mientras uno está viajando hacia Santiago, nota con una claridad casi divina que a la vez está viajando también hacia el interior de uno mismo, que como dijo Henry Miller, es el único viaje que realmente merece la pena.
Espero y deseo volver pronto. El punto de partida y de llegada de esta próxima vez, importan bien poco.
Porque, mientras uno está viajando hacia Santiago, nota con una claridad casi divina que a la vez está viajando también hacia el interior de uno mismo, que como dijo Henry Miller, es el único viaje que realmente merece la pena.
Caminante son tus huellas
El camino nada más;
caminante no hay camino
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino
sino estelas sobre el mar.
Espero y deseo volver pronto. El punto de partida y de llegada de esta próxima vez, importan bien poco.
lunes, 2 de agosto de 2010
The Godfather
viernes, 30 de julio de 2010
Sin rodeos
jueves, 1 de julio de 2010
Aftermath
Disclaimer: De verdad que lo siento, pero esta entrada no va a tener acentos ya que la maldita cafetera desde la que escribo no tiene ni eso, tildes. Podria copypastearlas todas, pero entended que es una matada, lo siento. Prometo corregirlo cuando me haga con un trasto que no funcione a porrazos y pueda hacer dos cosas a la vez, por ejemplo, ejecutar musica y un pdf. Yo es que eso del siglo XXI aun no lo he descubierto, voy de mas a menos.
Hay dos tipos de objetivos en la vida: el objetivo lascivo y el romantico, el que aporta extasis y el que aporta plentitud, el que termina y el que perdura.
Cuando Celula llego a la perfeccion perdono la vida de Trunks con la condicion de que se entrenasen en la sala del tiempo para hacer un gran torneo unos dias mas tarde. El porque de ello es simple y triste, a la vez que una gran moraleja: la cumbre de la vida de Celula, que para el era llegar a la perfeccion y derrotar a los superguerreros, era una trampa. Si conseguia su ansiado objetivo, vivira vacio para siempre jamas y se arrepentira de haber cumplido con su objetivo. A esta conclusion parece llegar Celula cuando perdona la vida de Trunks, rindiendose de esta manera ante el callejon sin salida que era su esquema de felicidad.
Ayer termine este mes de examenes y de clausura totalmente desquiciado, suplicando a los Dioses nuevos y antiguos un descanso, y me lo dieron. A medias. Y hoy me he levantado -algo resacoso, pero bien-, me he hecho la mochila, he metido dentro un par de cosas y he cogido el tren para casa. Y en el tren, casi sin pensarlo, entre los libros que llevaba, me he puesto a ojear uno de mecanica clasica -de Jose y Saletan- y me he sorprendido preguntandome que que hacia, que ya habia terminado, que ya habian llegado las vacaciones. Y entonces lo he visto claro. Tan equivocado estaba yo como Celula, pues ambos perseguiamos objetivos volatiles, que una vez conseguidos no dejan mas que arena.
En una tira, Malfalda -despues de oir una conversacion entre dos hombres de mediana edad- avisaba a sus amigos que, si querian cambiar el mundo, lo hicieran antes de que el mundo los cambiara a ellos. Yo entre en la carrera para comprender, ir a mi ritmo, entender como funciona la naturaleza. Ese es precisamente el otro tipo de objetivo, uno que no vas a lograr nunca, pero que mientras tanto vas caminando hacia adelante inexorablemente, es un objetivo eterno. Pero a mi no me aviso ninguna Mafalda, no entendia como funcionaban las cosas y he terminado en el lado opuesto del espectro que queria estar, no por tener mas o menos asignaturas aprobadas, sino por la forma en que me estoy tomando la carrera, por los objetivos que persigo. Me he dado cuenta de que quiero lo que quiere Celula, he perdido ese punto de vista romantico e idealista que tanto persegui e intento perseguir.

Pues saben que? Me sumo otro objetivo romantico e idealista, el mas romantico e idealista de todos los posibles objetivos romanticos e idealistas: ser romantico e idealista. Eso es, intentare hacer caso a Mafalda, aunque sea complicado. O imposible, mientras exista el capitalismo.
Saludos.
Hay dos tipos de objetivos en la vida: el objetivo lascivo y el romantico, el que aporta extasis y el que aporta plentitud, el que termina y el que perdura.
Cuando Celula llego a la perfeccion perdono la vida de Trunks con la condicion de que se entrenasen en la sala del tiempo para hacer un gran torneo unos dias mas tarde. El porque de ello es simple y triste, a la vez que una gran moraleja: la cumbre de la vida de Celula, que para el era llegar a la perfeccion y derrotar a los superguerreros, era una trampa. Si conseguia su ansiado objetivo, vivira vacio para siempre jamas y se arrepentira de haber cumplido con su objetivo. A esta conclusion parece llegar Celula cuando perdona la vida de Trunks, rindiendose de esta manera ante el callejon sin salida que era su esquema de felicidad.
Ayer termine este mes de examenes y de clausura totalmente desquiciado, suplicando a los Dioses nuevos y antiguos un descanso, y me lo dieron. A medias. Y hoy me he levantado -algo resacoso, pero bien-, me he hecho la mochila, he metido dentro un par de cosas y he cogido el tren para casa. Y en el tren, casi sin pensarlo, entre los libros que llevaba, me he puesto a ojear uno de mecanica clasica -de Jose y Saletan- y me he sorprendido preguntandome que que hacia, que ya habia terminado, que ya habian llegado las vacaciones. Y entonces lo he visto claro. Tan equivocado estaba yo como Celula, pues ambos perseguiamos objetivos volatiles, que una vez conseguidos no dejan mas que arena.
En una tira, Malfalda -despues de oir una conversacion entre dos hombres de mediana edad- avisaba a sus amigos que, si querian cambiar el mundo, lo hicieran antes de que el mundo los cambiara a ellos. Yo entre en la carrera para comprender, ir a mi ritmo, entender como funciona la naturaleza. Ese es precisamente el otro tipo de objetivo, uno que no vas a lograr nunca, pero que mientras tanto vas caminando hacia adelante inexorablemente, es un objetivo eterno. Pero a mi no me aviso ninguna Mafalda, no entendia como funcionaban las cosas y he terminado en el lado opuesto del espectro que queria estar, no por tener mas o menos asignaturas aprobadas, sino por la forma en que me estoy tomando la carrera, por los objetivos que persigo. Me he dado cuenta de que quiero lo que quiere Celula, he perdido ese punto de vista romantico e idealista que tanto persegui e intento perseguir.
Pues saben que? Me sumo otro objetivo romantico e idealista, el mas romantico e idealista de todos los posibles objetivos romanticos e idealistas: ser romantico e idealista. Eso es, intentare hacer caso a Mafalda, aunque sea complicado. O imposible, mientras exista el capitalismo.
Saludos.
domingo, 28 de marzo de 2010
Things that I want, by M.R.
¿Que qué quería? Quería la inmortalidad. Controlarme a mí mismo. Amar hasta que el Sol muriese. Que la hierba fuese cada día más verde y, el cielo, azul. Descubrir el planeta, descubrirme a mi y decubrir a los que amo. Cruzar el Himalaya a pie y el Mar Rojo a nado. Quería conocimiento. Zambullirme en variedades sin métrica, pasear por espacios de Hilbert, ver dimensiones complejas, crear una diáspora bosónica, condensar fermiones, amaestrar el spin, cabalgar sobre rayos gamma, sobre taquiones, frenar púlsars con las manos, crear supernovas, alterar la entropía a mi antojo, descolapsar agujeros negros, acariciar antimateria, desgarrar el tejido del espaciotiempo de un grito, desprobabilizar la cuántica, forjar otro universo, vomitar tensores y eyacular spinors.
Y, por encima de todo, la quería a ella.
¿Que qué quiero? Una vez ves como, poco a poco, los sueños van evaporándose como humo delante tuyo, es difícil decir; pues se entra en un estado de muerte en vida en el que ya nada importa. Lo que le pido a la vida es simple: un ducados bajo la lluvia, una cerveza en la playa. Que el Sol vuelva a brillar. Que vuelva a saber quién soy y qué hago. Lo que le pido a la vida ya no es otra cosa que esa forma tímida de felicidad que es la esperanza.
Y que ambos soles vuelvan a brillar como antaño. Ambos.
_
Y, por encima de todo, la quería a ella.
¿Que qué quiero? Una vez ves como, poco a poco, los sueños van evaporándose como humo delante tuyo, es difícil decir; pues se entra en un estado de muerte en vida en el que ya nada importa. Lo que le pido a la vida es simple: un ducados bajo la lluvia, una cerveza en la playa. Que el Sol vuelva a brillar. Que vuelva a saber quién soy y qué hago. Lo que le pido a la vida ya no es otra cosa que esa forma tímida de felicidad que es la esperanza.
Y que ambos soles vuelvan a brillar como antaño. Ambos.
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martes, 9 de marzo de 2010
lunes, 1 de febrero de 2010
Weltschmerz
Weltschmerz:
1.- Término acuñado por el autor alemán Jean Paul usado para expresar la sensación que una persona experimenta al entender que el mundo físico real nunca podrá equipararse al mundo deseado como uno lo imagina
2.- Dolor psicológico causado por la tristeza que puede sufrirse cuando se comprende que las propias debilidades son causadas por la crueldad del mundo y circunstancias físicas y sociales. En este sentido, se puede sufrir de depresión y resignación, y puede convertirse en un problema mental.
¡Mi vida en una palabra!
Como colorario, la cultura alemana está a diez mil millas de cualquier otra cultura europea. Cuanto daño hizo el nazismo a este pueblo. Y como segundo colorario, adoro ver en ejemplos tan incisivos como este cómo la lengua que uno usa moldea su forma de pensar y viceversa. Aprender una lengua nueva no es solamente aprender una lengua nueva, es aprender una forma de ver el mundo nueva. Y las mates, en cierto modo, son el ejemplo más extraordinario de esto, aunque no estoy del todo de acuerdo con lo que acabo de decir, pero si me alargo ya no será un colorario sinó que se convertirá en el tema de la entrada, así que over and out.
Saludos.
sábado, 23 de enero de 2010
Muse
Y entocnes me dije, muy bien amigo, no has hecho nada, no queda ya tiempo ni esperanza, pero puedes hacer dos cosas: verlas venir o morir de pie. Elegí, gracias a los errores pasados, morir de pie. Así que me puse a ello. Me enfrentaba mano a mano con temperaturas, energías internas y entropías, viejos colegas de batalla con los que solamente había tenido algunas charlas lejanas, difusas y superficiales. Y, de pronto, me manejaba como pez en el agua, más bien como un tiburón que se iba zampando todo lo que encontraba. Pero sucedió que, cuando la luz del túnel me estaba ya cegando de Verdad y Clarividencia, cuando nada ya me separaba de la cumbre, llegó el malnacido Legendre. Dicho villano, como por arte de un ritus satánico cabrón, me transformó mi mundo y empezaron a surgir de las profundidades horribles engendros en forma de energías libres, entalpías, entalpías libres, relaciones macabras, coexistencias, transiciones, metaestabilidades y una ristra sin fin de vocablos de la misma jerga. Mi precioso mundo p-V se convirtió en múltiples infiernos G-T, G-p, H-S, F-V y una infinidad de inframundos jamás cartografiados por ser humano alguno y, mi mente, al entrar en contacto con tal fuente de locura, subliminó irreversiblemente y todo se convirtió en entropía. El Día del Juicio ya podía olerse cuando, en un estado mental al borde de la demencia, ocurrió algo maravilloso.
Yo jamás he creído en hadas ni duendes ni elfos ni, por ende, musas, mujeres que, por su mismo existir, dotan al artista de una creatividad y clarividencia sobrehumanas. Pues bien, me retracto. He encontrado la mía. El día antes fuí tocado por ella y, al regresar a casa, al decidir echarle una última ojeada a ese caos esperpéntico de ciclos que se retorcían entre zonas de coexistencia antes de ponerme la soga al cuello, cual fue mi sorpresa al observar, incrédulo, cómo los ciclos serpenteantes se habían vuelto autopistas admirablemente lisas por donde mi mente podía circular maravillándose de un bello mundo perfectamente inteligible. De pronto, me sentí muy, muy feliz y muy, muy afortunado. Gracias.
Que eso, vamos, que al fin encontré la respuesta más obvia de todas: mens sana in corpore sano, sí, pero, sobretodo, mens sana, que loco y demente por la presión y las condiciones de contorno no se puede estudiar, coño.
Saludos.
Yo jamás he creído en hadas ni duendes ni elfos ni, por ende, musas, mujeres que, por su mismo existir, dotan al artista de una creatividad y clarividencia sobrehumanas. Pues bien, me retracto. He encontrado la mía. El día antes fuí tocado por ella y, al regresar a casa, al decidir echarle una última ojeada a ese caos esperpéntico de ciclos que se retorcían entre zonas de coexistencia antes de ponerme la soga al cuello, cual fue mi sorpresa al observar, incrédulo, cómo los ciclos serpenteantes se habían vuelto autopistas admirablemente lisas por donde mi mente podía circular maravillándose de un bello mundo perfectamente inteligible. De pronto, me sentí muy, muy feliz y muy, muy afortunado. Gracias.
Que eso, vamos, que al fin encontré la respuesta más obvia de todas: mens sana in corpore sano, sí, pero, sobretodo, mens sana, que loco y demente por la presión y las condiciones de contorno no se puede estudiar, coño.
Saludos.
sábado, 26 de diciembre de 2009
(No) ha sido otro estúpido año más
Bueno, chicos y chicas, esto se termina, ya tenemos un añito más, aunque lo mejor sería decir uno menos para revolotear en este mundo. Pero bueno, en Otro Orden De Las Cosas, toca hacer balance del 2009:
-He conocido a gente genial. Que quizá no vuelva a ver jamás.
-Me he reencontrado con gente que pensé que no volvería a ver jamás.
-He pasado noches memorables con buena gente. Quicir, "buena".
-He tenido conversaciones que recordaré mucho tiempo. Creo que he aprendido más en bares que en clase.
-He aprendido a cocinar... ¡aunque algunos de ustedes digan que no! ¡Embaucadores!
-He visto salir el sol entre montañas de más de tres mil metros.
-He visto un atardecer que teñía el cielo de escarlata y carbón.
-He estado a punto de morirme.
-Me he fumado un cigarrillo bajo la lluvia.
-He subido al Canigó.
-Lo subí cargando con un bastón de dos metros porque tengo la manía de prometerme cosas extrañas.
-He salido de casa por la noche, solo, buscando a alguien que me dira una paliza. No encontré a nadie y terminé en un bar donde habían mis amigos, fijatetú.
-Me he tirado como una hora seguida riendo a carcajada limpia. Y eso que al minuto me estaba ahogando y ya no podía más.
-He llorado de rabia y de mierdapuraqueeslavida como hacía años que no lo hacía. Si es que lo había hecho nunca, creo que no.
-Me he enamorado.
-He dormido junto a la única persona que realmente he querido en toda mi vida.
-He tenido que suicidarme emocionalmente porque soy así de... soy asín.
-He tomado en cuenta la opción de tirarme de un quinto piso y dar el espectáculo a los transeuntes.
-He descubierto que la cocina japonesa es la polla en verso. Dios bendiga el sushi.
-He empezado a aprender japonés.
-He visto cómo un amigo se convertía en Gran Maestro.
-Hice dos tablas seguidas contra él.
-He aprendido a jugar al go. Bueno, "aprendido".
-También he aprendido a hacer el cubo de Rubik. ¡Un minuto y cinco segundos es mi récord!
-He vivido una de las situaciones más extrañas de mi vida en casa de un colega, a las tantas de la madrugada.
-He ido del Vendrell a la playa corriendo para llegar, bañarme, y tomarme un café y una cerveza bajo el sol de verano.
-He retado a un buen hombre a correr. Le gané contra todo pronóstico. Quiso venganza. Se la ofrecí. Volví a destrozarlo, humiliarlo. 2-0.
-Me he metido una santa hostia en bici que aún ahora veo estrellitas.
-He sabido que mi hermano iba a ser padre.
-Me hizo prometer no decírselo a nadie, tenía que ser sorpresa. A la semana, se lo había dicho a todo Dios xd
-Me he forrado en el casino jugando a poquer. Dos veces.
-Me he petado lo que había ganado en las discotecas de al lado. Las dos veces.
-He descubierto que todo Dios en Bola de Drac tiene nombre de comida o de cosas raras. En serio.
-He comprendido la relatividad especial. O eso creo, porque, "eh, tio, pero y si vas en tren y yo mido el...", "yo qué sé, joder, yo qué sé" xd
-Me está gustando la termo. Al loro.
-He sobrevivido cuatro días enteros con un miserable euro.
-Me he petado como 150 euros en un día. Sin saber cómo exactamente.
-He protegido a mi prima de las hordas de adolescentes descerebrados y sobrehormonados que se la querían petar. Josdeputa, rascáosla con una lija si tanto os pica.
-He ido al cine, solo, a ver una peli que, un poco más, y salgo en los créditos. Yo me entiendo.
-He descubierto que nací el año del tigre, lo cual me pareció una soplapollez cuando lo supe, pero ahora tiene su gracia.
-Celebré el 2 a 6 con un hombre de unos 50 años, gritando por callejuelas de Barna. Muy surrealista todo.
-Después de un concierto ska-hipi-raro me puse a cantar lo de "mil vuit cents noranta noou, neix..." pensando que alguna de las mil personas que allí había me seguiría. No lo hizo nadie. Bueno, uno. Pero nadie más. Muy chungo.
-Tirado por el suelo, a las tantas, me puse a discutir con otro sobre si Mozart era o no mejor que Wagner. Casi terminamos a hostias.
-Y algunas cosas que más me vale no soltar.
Y bueno, pese a que globalmente sigo sin rumbo fijo y a la deriva, aunque no sepa aún qué hacer con ella, localmente la vida tiene su gracia.
Así que, ¡al loro! ¡Que no estamos tan mal, hombre!
Saludos y buen 2010.
PD: Flipa, los del 92 ya serán mayores de edad. Empiezo a sentirme viejo.
-He conocido a gente genial. Que quizá no vuelva a ver jamás.
-Me he reencontrado con gente que pensé que no volvería a ver jamás.
-He pasado noches memorables con buena gente. Quicir, "buena".
-He tenido conversaciones que recordaré mucho tiempo. Creo que he aprendido más en bares que en clase.
-He aprendido a cocinar... ¡aunque algunos de ustedes digan que no! ¡Embaucadores!
-He visto salir el sol entre montañas de más de tres mil metros.
-He visto un atardecer que teñía el cielo de escarlata y carbón.
-He estado a punto de morirme.
-Me he fumado un cigarrillo bajo la lluvia.
-He subido al Canigó.
-Lo subí cargando con un bastón de dos metros porque tengo la manía de prometerme cosas extrañas.
-He salido de casa por la noche, solo, buscando a alguien que me dira una paliza. No encontré a nadie y terminé en un bar donde habían mis amigos, fijatetú.
-Me he tirado como una hora seguida riendo a carcajada limpia. Y eso que al minuto me estaba ahogando y ya no podía más.
-He llorado de rabia y de mierdapuraqueeslavida como hacía años que no lo hacía. Si es que lo había hecho nunca, creo que no.
-Me he enamorado.
-He dormido junto a la única persona que realmente he querido en toda mi vida.
-He tenido que suicidarme emocionalmente porque soy así de... soy asín.
-He tomado en cuenta la opción de tirarme de un quinto piso y dar el espectáculo a los transeuntes.
-He descubierto que la cocina japonesa es la polla en verso. Dios bendiga el sushi.
-He empezado a aprender japonés.
-He visto cómo un amigo se convertía en Gran Maestro.
-Hice dos tablas seguidas contra él.
-He aprendido a jugar al go. Bueno, "aprendido".
-También he aprendido a hacer el cubo de Rubik. ¡Un minuto y cinco segundos es mi récord!
-He vivido una de las situaciones más extrañas de mi vida en casa de un colega, a las tantas de la madrugada.
-He ido del Vendrell a la playa corriendo para llegar, bañarme, y tomarme un café y una cerveza bajo el sol de verano.
-He retado a un buen hombre a correr. Le gané contra todo pronóstico. Quiso venganza. Se la ofrecí. Volví a destrozarlo, humiliarlo. 2-0.
-Me he metido una santa hostia en bici que aún ahora veo estrellitas.
-He sabido que mi hermano iba a ser padre.
-Me hizo prometer no decírselo a nadie, tenía que ser sorpresa. A la semana, se lo había dicho a todo Dios xd
-Me he forrado en el casino jugando a poquer. Dos veces.
-Me he petado lo que había ganado en las discotecas de al lado. Las dos veces.
-He descubierto que todo Dios en Bola de Drac tiene nombre de comida o de cosas raras. En serio.
-He comprendido la relatividad especial. O eso creo, porque, "eh, tio, pero y si vas en tren y yo mido el...", "yo qué sé, joder, yo qué sé" xd
-Me está gustando la termo. Al loro.
-He sobrevivido cuatro días enteros con un miserable euro.
-Me he petado como 150 euros en un día. Sin saber cómo exactamente.
-He protegido a mi prima de las hordas de adolescentes descerebrados y sobrehormonados que se la querían petar. Josdeputa, rascáosla con una lija si tanto os pica.
-He ido al cine, solo, a ver una peli que, un poco más, y salgo en los créditos. Yo me entiendo.
-He descubierto que nací el año del tigre, lo cual me pareció una soplapollez cuando lo supe, pero ahora tiene su gracia.
-Celebré el 2 a 6 con un hombre de unos 50 años, gritando por callejuelas de Barna. Muy surrealista todo.
-Después de un concierto ska-hipi-raro me puse a cantar lo de "mil vuit cents noranta noou, neix..." pensando que alguna de las mil personas que allí había me seguiría. No lo hizo nadie. Bueno, uno. Pero nadie más. Muy chungo.
-Tirado por el suelo, a las tantas, me puse a discutir con otro sobre si Mozart era o no mejor que Wagner. Casi terminamos a hostias.
-Y algunas cosas que más me vale no soltar.
Y bueno, pese a que globalmente sigo sin rumbo fijo y a la deriva, aunque no sepa aún qué hacer con ella, localmente la vida tiene su gracia.
Así que, ¡al loro! ¡Que no estamos tan mal, hombre!
Saludos y buen 2010.
PD: Flipa, los del 92 ya serán mayores de edad. Empiezo a sentirme viejo.
jueves, 20 de agosto de 2009
GR 83. El Fin; parte II
Parte II : Falling down
o Del proceso de destrucción de la mente vía la locura
Empecé la marcha con la vista clavada en la ciudad de Prada, un enorme complejo que se extendía por gran parte del valle que se veía a veinte kilómetros a lo lejos, más de dos mil metros por debajo.
Bajé la pista que salía del refugio y en poco tiempo vi el pequeño sendero que se desviaba para penetrar en el bosquejo que bordeaba una pequeña pero abrupta montaña. La molestia del tobillo era ya inexistente y los árboles tapaban el jodido sol del mediodía, así que el rodeo por el saliente se hizo la mar de suave y me dio la sensación que, pese a que estaba algo preocupado de que quizá no aguantaría bien lo que me esperaba, no tendría ningún problema. No fue así.
Al abandonar el sendero de la roca bajé por una especie de peñasco brevemente para meterme de lleno dentro de un magnífico bosque de árboles finos, lisos y altos como postes de teléfono. Estaba en la ladera de una montaña y el camino zigzagueaba hacia abajo incesantemente. Antes de meterme ahí, aproveché para comer algo y me puse a ello.
Ni Dios sabe el tiempo que estuve bajando, bajando y bajando por ese bosque interminable de estacas, con árboles caídos interrumpiendo constantemente la marcha, con el aire del principio de la tarde que ya empezaba a ser molesto de lo caliente que estaba. Y mientras miraba con desprecio esa interminable cuesta abajo, entendí que uno puede subir durante horas y horas, que si se cansa, pues para un poco o simplemente baja el ritmo, pero cuando baja por un camino así es otra cosa: si baja a ritmo normal las rodillas empezarán a flaquearle, si se deja llevar es demasiado empinado y aún así, no aguantaría los veinte kilómetros que faltan y para joderlo todo, si uno se para a descansar las piernas parecen estallar y las rodillas pasan a tener la textura y consistencia de la mantequilla. Así que no hay más: hay que bajar, bajar, sin parar, sea como sea. Y así hice durante horas hasta que por fin el bosque se disolvió en matorrales y plantas. Es decir, que apareció el sol abrasador.
Sin los árboles volvía a ver Prada ahí abajo, pero increíblemente, tras tanto tiempo de maltratarme, se veía igual de grande, igual de lejano, igual de inalcanzable. Intenté no pensar en ello, intenté que la ilusión no me afectara psicológicamente, bebí algo de agua y me limité a desfilar por el incesante descenso con el sol encima como un buitre. El aire ya no era caliente, sino abrasador. Continué abajo por ese infierno cada vez más caliente, mirando fijamente la maldita ciudad, que parecía que se ajelaba un metro por cada paso que daba, como burlándose de mi. Sediento, di otro trago de agua y continué, fijándome en mis pies, sin mirar nada más. Paso a paso, dentro de como mucho cuatro o cinco horas ya estaré ahí, no pasa nada, es cuestión de tiempo.
Un par de horas más tarde mis insensibles piernas seguían estremeciéndose por el interminable volcán, notando todos y cada uno de los malditos fotones que el Sol disparaba a mi piel, engullido por ese aliento de dragón del que no podía huir ni en la más oscura de las sombras. Me llevé las manos a la cara y noté que estaba absolutamente empapado en sudor. Cogí otra ver la cantimplora y noté que apenas quedaba un trago. Bebí la mitad y guadré la otra mitad para todo el camino que aún quedaba por delante. Miré la ciudad maldita. Estaba aún en el maldito horizonte. Espero que encuentre agua por el camino o si no voy a morir de sed. No la encontraría.
No podía más. Aún quedaba mucho camino, pero no podía más. Hacía tiempo que no tenía ni una gota de agua y seguía caminando como ausente por el maldito infierno que se había convertido mi mundo. Ya no sabía dónde coño estaba la ciudad, ni cuánto faltaba, ni si estaba en el camino. Joder, ¡si ni siquiera sabía si realmente estaba andando! Lo único que sabía es que el aire me quemaba la piel. Era tan caliente que ya no sabía si estaba en la sombra o no, no notaba ya la calor del Sol, sino únicamente ese abrazo abrasador que me desgarraba la piel y penetraba en los músculos e intentaba fundirme los mismos huesos. Oh mierda. Me llevé las manos en las rodillas pensando que ya debían estar pulverizadas y me di cuenta de que las tenía secas. Toda la pierna estaba seca. Me toqué la cara e igual. Los brazos. Secos también. Oh mierda, puta mierda. Había dejado de sudar. No sé cuándo, pero había dejado de sudar. El dual de la hipotermia. Joder, voy a morir. Mierda. ¡Mierda! Aceleré el paso, cuanto antes llegara...
Estás jodio, eh, ¿Qué?, Digo que estás jodido, Quién coño eres, Tu homúnculo, ya sabes, tu parte de la conciencia que se ocupa de tu yo literario, podrías escribir esto, saldría una buena historia, ¿Qué?, pero qué coño dices, Si joder, ponlo en el blog, ¿Qué?, hace siglos que no pienso en él, tienes que hacerme pensar en él ahora, justo ahora?, para que lo sepas me estoy muriendo, he parado de sudar, Si ya, pero estaria bien escribir esto, no crees, No, Anda que no, el ascenso y tal no tiene demasiado potencial literario, pero chaval, te estas muriendo, debe ser tu primer pequeño contacto con tu propia muerte, ¿no? Eso tiene mucho potencial, Anda cállate, por favor, estoy tratando de vivir, De hecho estás tratando de no morir, ¡Cállate!, Jaja, hazme callar tu, Lo intento, ¿Y no puedes?, Es evidente que no, Es curioso que no te puedas hacer callar a ti mismo, Te quiero hacer callar a ti, Pero yo soy tu, Pues cierra el pico porque si me muero tu te vienes conmigo, Joder, si me callo, en tanto que existo solamente cuando me expreso, no moriría también? No me vengas con pajas mentales, Jajajaja, para tu información, ¡soy una paja mental!, Perfecto, Además, te encanta que exista, no podrías vivir sin mí, No apostaría en ello, Créeme, te conocemos mejor que tu a ti mismo, porque somos partes simples de ti, autocontenidas y perfectamente comprensibles, pero como tu eres una incomprensible y altamente variable mezcla de todas ellas, ¡Superposición de todas ellas!, ¿Y quién eres tu?, Soy tu yo físico, científico, ¿Pero cuántos estáis aquí?, ¿Que cuántos te formamos?, Sí, No, no es una buena pregunta, Porqué no, Porque somos infinitos, algunos tenemos un peso muy importante en tu personalidad, algunos no tanto, algunos no llegarás a ser consciente nunca de ellos, Porque no, si sois yo, debería conoceros a todos, No, la cosa no funciona así, solamente tenemos nombre los que tú has querido, los que tú has tenido consciencia de ellos, ¿Pero así pues, mi yo esta aquí desde que nací y yo voy descubriéndolo?, Jajajaja, esto es lo que le hubiese gustado a Platón, pero no funciona exactamente así, ¿No?, No, nosotros vamos siendo creados a medida que creces, que experimentas, nosotros no somos nada y tu nos creas a partir de experiencias de lo más insignificantes y vamos adquiriendo peso, Amplitud, Sí, como quieras, a medida de que vas adquiriendo consciencia de nosotros, Entiendo, Por ejemplo, yo nací cuando le preguntaste a tu madre porqué los que vivían en Australia no se caían, y mira hasta dónde he crecido, Pero entonces yo no soy más que un montón de vosotros?, No, ni siquiera ahora estamos hablando realmente, debe de ser consecuencia de tu esquizofrenia o algo, simplemente tu nos das vida para que podamos vivir en tu cabeza, nosotros no somos nada, pero juntos te creamos a ti, Como una hormiga solitaria no es nada, pero una colmenta, hasta cierto punto, uno podría decir que tiene consciencia, O menos cuestionable, una neurona en simplemente una maldita célula, pero un buen montón de ellas formas una conciencia capaz de recordar, sentir, amar, Ok, creo que lo estoy entendiendo, Nos alegramos, Si, Si, Yo también me alegro, Y yo, Igual, Pero, ¿sabéis qué? Es un tanto frustrante hablar así, ¡no hay orden ni nada! No sé quién me está hablando, Esta hecho adrede, es un recurso literario que se acaba de sacar de la manga el autor para crear caos a la vez que unidad, para dar la sensación que somos un único coro de voces, que todos somos la misma persona, De hecho todos somos él, Todos sois yo, Así que el tío se cree Saramago y ha escrito el diálgo así, Pues me parece genial, es un recurso bastante inteligente, Que no va a leer nadie, De hecho no es diálogo en si mismo, sino que es el monólogo que estás, estamos, estoy, teniendo ahora mismo en la cabeza mientras estoy andando, ¿Esquizofrenia?, Llámalo como quieras, ¿Pero no tenía que ser una maldito relato sobre el último día de la ruta?, Y lo es, Sí, simplemente ha querido plasmar el viaje introspectivo que estás/está teniendo a causa del calor, Ya sabes, lo que más le/me/te gusta al autor es jugar con los mundos y los meta-mundos, Oh, sí, cómo si el hombre fuese Douglas Hofstadter, Pero no me negarás que el concepto es genial, Sí, universos dentro de universos dentro de universos, Sí, desde que te mostraron el concepto no has parado de usar y abusar de él, Sí, como cuándo desmostraste que la objetividad y la subjetividad son incompatibles a base de proposiciones y meta-proposiciones, Sí, bueno, me vino la idea antes de dormirme y por la mañana no recuerdo cómo lo hice, Seguramente fué una marihuanada a causa de la falta de lógica del sueño, Como cuando Spassky soñó que refutaba la española, vamos, Exacto, Si, es atractiva la idea de los meta-mundos y meta-meta-mundos, ¿Meta-meta-mundos?, Si, por ejemplo ahora estamos en el meta-meta-mundo del autor, es decir, estamos en un mundo que está dentro de una historia que es el meta-mundo del autor, ¿Realmente lo crees?, ¿Qué quieres decir?, Yo creo que el meta-mundo del autor es la historia de su viaje plasmada como relato, y que el meta-mundo de ese relato es en mundo mental de él, como protagonista, pero ahora mismo también es el mundo mental del autor literalmente, así que el meta-meta-mundo se ha convertido en el mundo del autor, al menos su mundo mental, Vaya, esto me recuerda a espacios duales, que el bidual de E se identifica con E, Buuu, Esperad, esperad, estamos hablando de este texto desde un punto de vista superior, ¿no convierte de hecho esta parte del texto en meta-texto?, Pues sí, la verdad, Vaya, curioso, Esperad, ahora el autor está escribiendo sobre el meta-texto, ¿no es enconces un meta-meta-texto?, Ciertamente, no podría estar más de acuerdo, Y aquí tenemos el meta-meta-meta-texto, Pues sí, Y aquí el meta-meta-meta-meta-texto, Y bueno, así ad infinitum, En serio, me parece genial que al autor le encante jugar con universos como con matriushkas, pero me estoy hartando de todo ello, De hecho, en mayor o menor medida todos sus textos tienen meta-cosas explícitas o no, Sí, le encanta, Sí, debe ser un leve síntoma de esquizofrenia, Una cosa es esquizofrenia, pero desde hace un rato, este texto, con metas o no, es una maltida locura indescifrable, Bueno, piensa que es la mente de alguien que se le está evaporando el agua del cuerpo, ya no suda, y una insolación es lo más leve que puede tener, Se está muriendo, Estamos mueriendo, Pero joder, ¿sabemos siquiera dónde coño estamos?, Ni idea, pero, ¿soy el único que huele a muerte?, Calla, yo, donde coño estoy, joder, puta mierda, ¡DONDE COÑO ESTOY!
Volví a tomar conciencia de mi cuerpo, que se mecía de un lado a otro como inerte, desplazándose más como una babosa que como un hombre. Ya ni siquiera notaba las piernas, se habían convertido de golpe en un par de sacos de dolor y punzadas, las rodillas crujían hasta retumbarme en la sien en cada paso, los brazos colgando muertos al lado del cuerpo. Me encontraba en un bonito paseo bajo los árboles, con un pequeño riachuelo al lado del camino. ¡Riachuelo! ¡Agua! Corrí rápidamente al agua, metí las manos en ella y me la llevé a los brazos y en la cara. Por Dios, qué gusto. Me volví a mojar la cara y relamí las gotas que me caían por los labios. Qué coñ... Fue como pasar la lengua por un papel de lija. Como pasarla por la cara de un cadáver. Joder, joder, soy un cadáver. ¡Soy un puto cadáver!
Y, en ese momento, encontré fuerzas para echar a correr.
GR 83. El Fin; parte I
Parte I : Rising up
o De porque subir una montaña no es solamente subir una montaña
Me despierto y todavía los primeros rayos de sol aguardan detrás de las montañas, tímidos. Perodespertar no sería el verbo, más bien sería mi entorno el que se despertó, pues yo a duras penas había podido dormir más de un par de horas mal contadas ya que el Dios del Infortunio maniobró el dedo del Azar para que me rodearan, por ambos lados y en la litera de arriba, tres ronroneadores de la noche cómo nunca antes se habían visto -ni oído- por estos lares. Así, con unas ojeras nada despreciables y con el cansancio del día anterior afrontaba el reto de subir al Canigó.
Salí de la habitación de la muerte dirigiéndome al café que había preparado. Me eché un poco y me fui a por la leche. Pensé mejor. Retrocedí a por el café y llené el bol hasta arriba. Bueno, medio litro de café va a sacarme de esta pesadilla. Aproveché para desahogarme con los compañeros que conocí la noche anterior poniendo patas arriba a los señores -y sus madres- que jodieron nuestros bonitos planes de dormir, nos despedimos diciendo que nos veríamos arriba -lástima, no sería así y jamás los volveré a ver. Si supiéramos cuándo volveremos a ver la gente con la que nos despedimos lo haríamos de otro modo- y me fui a prepararme, rehice la mochila como buenamente pude, busqué el bastón que había escondido en las afueras el día anterior y partí.
Los primeros pasos, en la primera ladera delante del refugio, ya no presagiaron nada bueno. Titubeante, avancé con pasos lentos, pesados, cansados, temiendo los quince kilómetros que me esperaban, subiendo más de mil metros de desnivel con esos pies doloridos, pero la verdad es que poco a poco fui entrado en calor y cada vez me sentía más libre y notaba menos el dolor, llegando a desaparecer toda molestia en menos de una hora. El paisaje había ya cambiado, del bosquejo montañoso que fronterizaba con el refugio pasamos a un verde prado con una leve pero contante cuesta hacia arriba y más adelante, ya en la misma ladera sur del monte, el verde mutó poco a poco al marrón y gris de la piedra. El camino serpenteaba con ángulos cada vez más agudos hacia arriba, cruzando una y otra vez la sombra de la propia montaña, estremeciéndome de frío cada vez que el aire glacial se me clavaba como agujas de hielo en la cara y la piel y penetraba hasta los mismos huesos.
Subí, subí. Ya no recuerdo el tiempo que estuve subiendo entre las piedras, cada vez más grandes y con el camino más desdibujado a medida que iba subiendo. Hacia arriba, sin parar, mirando el suelo, cuidando de no poner mal el pie, resbalarme o cometer algún fallo estúpido que me hiciera caer por la kilométrica ladera semivertical armada con miles de piedras y demás, levantando la vista cada poco para ver si me desviaba mucho de la siguiente señal en el camino, o inútilmente ver si la cima se veía más grande que unas zancadas antes, siempre cargando con el bastón que había recogido varios días antes, que en estos momentos parecía ya de plomo. Otra vez prométete llevar un poema escrito en un papel y no un monstruo así, me repetía.
De pronto, cuando volví a levantar la cabeza del camino para enfrentarme a la cima por enésima vez, adiviné que algo había aparecido allí arriba. Dí algunos brincos por las piedras mientras me acercaba y alcé la vista otra vez, viendo lo que antes adivinaba, la cruz metálica que coronaba la cima. Eufórico por la descubierta, pues una cosa es saber que cada paso te acerca más a la cima y otra es verlo realmente, aceleré el paso, caminando entre las angostas piedras con más energía y, llegando, finalmente, a los últimos metros de la montaña, donde el camino se volvía cada vez más y más vertical hasta que se convertía en pared y las manos pasaban desde el segundo plano al que habían estado observando a ser el principal protagonista del cuadro. Me llevé el bastón a la espalda y lo sujeté como buenamente pude entre ella y la mochila y me dediqué a escalar ese último centenar de metros casi verticales hasta llegar arriba.
Es complicado explicar qué se siente cuando uno llega a la cima de una montaña. Diez -cómo pasa el tiempo- años antes ya había subido la Pica d'Estats y pensé que esa sensación de estar en lo más alto y ver que todo el mundo queda bajo tus pies había desaparecido de mi memoria, pero esta vez la experimenté otra vez y la recordé. No es un estallido de euforia, ni siquiera esa satisfacción silenciosa pero profunda del trabajo bien hecho, sino más bien una especie de paz y plenitud no tan con uno mismo como con todo el entorno.
Me senté a comerme el bocadillo rancio que me había hecho, grabé algo en el bastón, escribí cuatro palabras en un papel y lo doblé para meterlo en una pequeña ranura del trasto con el que había cargado tanto tiempo. Lo alcé y busqué un buen sitio para clavarlo. Al lado de la cruz, en un pequeño saliente, había entre las piedras un palmo de tierra en el que lo clavé todo lo que pude para después rodearlo con piedras. Si un capullo no lo tocaba, aguantaría la lluvia y el viento bastante tiempo. Desde aquí se veía todo el camino que había hecho durante largas horas, se podía apreciar toda la serpiente retorciéndose ladera abajo hasta donde llegaba la vista, perdiéndose también entre las últimas piedras cerca ya del tramo final. Estuve un rato sentado, respiré hondo y me levanté para bajar por la otra cara de la montaña, que prometía ser más asequible.
Joder si más asequible. El camino insinuándose entre el caos de piedras había desaparecido y en su lugar estaba un bonito trazo que bajaba suavemente por la ladera norte, tan suave que invitaba a despreocuparse de las alturas y aligerar el paso hasta ponerse a correr un poco, dejándose uno llevar por la gravedad. Y así lo hice. El cansancio y agotamiento huyeron en el momento en que emergió la agradable sensación de ligereza que proporcionaba esa inocente velocidad que conseguía uno dejándose llevar un poco. Después de la subida, donde uno tenía que medir cada paso, esa ligereza era lo más semejante a un chute de LSD. Sabía que mis rodillas iban a sufrir después por toda la carga que iban a tener que soportar, pero parecía que merecía la pena.
Y así estuve avanzando hacia abajo durante una hora, trotando como un niño y esquivando a toda la gente que quería subir a la montaña por este lado, ya que por el otro uno debe tener algo más de agallas. Era ya casi mediodía y el aire ya no era ese cuchillo glaciar de la mañana, ya era más esa caricia cálida que resbalaba por todo el cuerpo, lo que hacía que la experiencia fuese todavía más gratificante. Y lo fue hasta que, con el refugio ya a la vista, pasó que lo temí toda la bajada que pasara.
Hay instantes en que parece que el mundo se para y todo transcurre cien mil veces más lento, supongo que de golpe algo activa un chorro de adrenalina y los sentidos se superagudzan. Y es que sucedió que, mientras estaba bajando, ahora ya corriendo porque el camino parecía muy limpio, justo cuando estaba en el aire me dí cuenta que mi pie izquierdo no iba a poder aterrizar en ningún lugar seguro. El espacio en que podía ponerlo sin que me cayese estaba lleno de pedruscos astutamente dispuestos para que me torciese el tobillo sí o sí. Contemplé la posibilidad de hacer algo raro y solamente caerme de alguna manera y que la cosa no fuese más allá, pero no sé porqué, igual por esperanza igual por un sentido de la estética algo extraño, decidí que iba a intentar poner el pie entre dos piedras y rezar para no torcérmelo. No funcionó. El pie se dobló hacia arriba y hacia la izquierda y noté como una espada clavándose en el talón y subiendo hasta la ingle. Ahogué un grito en la garganta, maldiciéndome a la vez porque sabía que ahí se había terminado mi viaje, que ya ni siquiera podría volver a poner el pie en el suelo en largos días. Quién sabe porqué, no fue así. Dí un paso, otro, otro y otro y el dolor, pese a que presente, estaba como ausente, como si la torcedura de tobillo fuese un eco de algo que sucedió tiempo atrás. Me puse a andar a paso normal y las punzadas se fueron calmando todavía más. Intenté ponerme a correr de nuevo y a los pocos minutos desaparecieron completamente. Me convencí de que era gracias a que estaba en caliente, o que tantos días andando había endurecido las piernas o alguna historia así y me despreocupé totalmente.
Llegué al refugio y noté que estaba perfecto, me sentía más fuerte de lo que me había sentido en la vida. Quizá por ello, después de sentarme un poco en la terraza y beberme una clara bien fresquita, barajé las dos opciones que tenía: era mediodía, podía quedarme aquí y pasar la noche y al día siguiente bajar los veinte y pocos kilómetros que quedaban hasta Prada o bajarlos esa misma tarde, dormir como un rey en cualquier hostal de mala muerte que encontrara y coger el tren el día siguiente y, al fin, descansar como es debido.
Así pues, llené las cantimploras de agua, me acomodé la mochila y me dispuse a hacer los veintidós kilómetros que me quedaban esa misma tarde.
Lo malo, es que no pensé en el sol y los dos mil doscientos metros de desnivel que me alzaban aún de mi meta, un par de factores a los que no presté demasiada atención pero serían los factores que casi acabarían conmigo.
continuará...
jueves, 8 de enero de 2009
Riembau in reflection
... por supuesto que podía suspender. Quicir, ya después de las clases, antes de los exámenes, lo entendí: puedo aprobar o puedo suspender, quicir, es una posibilidad, así que... ok, es normal, solamente soy un alumno que ni va a clase ni estudia, intenté dar lo mejor de mi mismo durante las vacaciones pero nada... ¿Sabes? esto es como un 'leitmotiv' en la vida que ok, uno es responsable de la calidad de su trabajo, pero no del resultado que obtiene de él; así que, si ni yo estoy contento con el trabajo que he hecho, ¿cómo podría esperar buenos resultados? ¿cómo podría suceder eso? Esta vez, y ya era hora, no me he podido salvar a última hora, así que bueno, es normal, tampoco veo razón por gritarle a todo el mundo por ello, aprenderemos y mejoraremos.
-Marc Riembau
,después de darse cuenta de que no aprobaría ni una sola asignatura, el 8 de enero de 2009
viernes, 2 de enero de 2009
Kramnik in reflection
... of course you can lose. I understood before the match "I can win, I can lose", I mean, it's a possibility so... ok, I'm just a sportsmen, I try to do my best, but... you know, I like very much this is in a way my motl in life, that ok, you're responsable for the quality of your work but you're not responsable for the result of it. So I'm just trying to be responsable for do to try my best but if it doesn't work likes this time... ok, it doesn't work, what can I do? It was not my match, Vishy was better this time... ok, it happens, he's a great player. So I don't see a reason to shout at everyone because of this.
-Vladimir Kramnik
,después de perder el Campeonato del Mundo contra Anand, el 29 de octubre de 2008
martes, 30 de diciembre de 2008
[Sense títol]
Nada, sin título. De hecho, ya adelanto que contenido tampoco habrá, simplemente quiero escribir algo este mes, y me he dado cuenta de que ya estamos al final y aún no quiero matar este blog, tengo la fe de que algún día me animaré a escribir más y mejor, pero bueno, lo dicho, algún día.
Y bueno, no quería, no quiero, escribir nada personal, y lo evitaré en todo lo posible, pero siendo el día que es, es casi obligado mirar el pasado, reflexionar e intentar redirigir la vida hacia donde uno crea más conveniente. De hecho, llevo semanas intentando buscar otro rumbo, otra manera de conseguir lo que quiero porque está claro que así no puedo seguir. Hablo de la carrera, obviamente, en cuanto a todo lo demás, genial, no me quejo, a parte de la paranoia que me ha dado últimamente de la cual no hablaré. Pero claro, siempre que llega época de exámenes me sale la maldita conciencia de "hostia, si hubieses hecho algo durante el semestre, aunque solamente fuera ir a clase, ahora estarías de puta madre" y el consecuente bajón y venga, otra vez a pasar por el tubo y a vivir del cuento, que son dos días. Y así vamos, con un estilo de vida que sé que no puede durar para siempre, que sé que no puede durar ni un minuto más, pero ya llevo año y medio igual y aún es hora de que haga algo para cambiarlo, que así no haremos nada en esta puta vida.
Y en fin, daría lo que fuese para dar un salto cinco años adelante para mirarme desde allí. Ahora solamente tengo que pensar desde donde me gustaría verme entonces y luchar para estar ahí.
MI, mínim, i que tremolin els Martorells i l'Alsina :)
Saludos y feliz año nuevo.
Y bueno, no quería, no quiero, escribir nada personal, y lo evitaré en todo lo posible, pero siendo el día que es, es casi obligado mirar el pasado, reflexionar e intentar redirigir la vida hacia donde uno crea más conveniente. De hecho, llevo semanas intentando buscar otro rumbo, otra manera de conseguir lo que quiero porque está claro que así no puedo seguir. Hablo de la carrera, obviamente, en cuanto a todo lo demás, genial, no me quejo, a parte de la paranoia que me ha dado últimamente de la cual no hablaré. Pero claro, siempre que llega época de exámenes me sale la maldita conciencia de "hostia, si hubieses hecho algo durante el semestre, aunque solamente fuera ir a clase, ahora estarías de puta madre" y el consecuente bajón y venga, otra vez a pasar por el tubo y a vivir del cuento, que son dos días. Y así vamos, con un estilo de vida que sé que no puede durar para siempre, que sé que no puede durar ni un minuto más, pero ya llevo año y medio igual y aún es hora de que haga algo para cambiarlo, que así no haremos nada en esta puta vida.
Y en fin, daría lo que fuese para dar un salto cinco años adelante para mirarme desde allí. Ahora solamente tengo que pensar desde donde me gustaría verme entonces y luchar para estar ahí.
MI, mínim, i que tremolin els Martorells i l'Alsina :)
Saludos y feliz año nuevo.
sábado, 18 de octubre de 2008
Rise and fall
Cuando Kasparov sacó un libro titulado "Como la vida imita al ajedrez" lo primero que pensé fue "buah, vaya flipado es este Garry". Pero ahora, con una tímida y ridícula carrera ajedrecística en las espaldas, puedo vislumbrar a lo que Kasparov se refería. Cada vez encuentro más aspectos de la vida plasmados en este juego y características del juego que pueden exportarse con toda naturalidad a la vida real. Y en el ajedrez, como en la vida, uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde, no sabe hasta qué punto su situación es "buena" o "mala", pero lo que sí sabe es que la injusticia existe, y por un maldito error todo un largo trabajo se puede ir a la mierda irremediablemente, que no hay segundas oportunidades. Había aprendido ya que todo esto pasaba en la vida, pero creía que el ajedrez tenía un halo como de justicia, de Gran Justiciero donde gana el que haga una mejor partida, simplemente. Como todo, la verdad va mucho más allá y derrumba estas creencias hasta los cimientos. Como en la vida, un estúpido error puede enviarte al abismo para el resto de la partida.
1.e4 Esta es quizá una de las partidas más interesantes que he jugado por la riqueza de ciertas posiciones y la complicación del medio juego, pero no voy a comentar más que ciertos momentos muy puntuales para no aburrir y tampoco voy a dar árboles de variantes y subvariantes, no es la idea de esto. Cabe destacar que mi rival es uno de los más fuertes contra los que he jugado. 1...d6 2. d4 Nf6 3. Nc3 g6 4.Bc4?! Bg7 5.Bb3 O-O 6.Be3 c6 7.Qd2 b5 8.f3
Nbd7 9.O-O-O Nb6 10.h4 a5 11.a4 Nc4 12.Bxc4 bxc4 13.Nge2 Rb8 14.d5! Y la ventaja de las piezas blancas es indiscutible. No sé en qué momento se equivocó el negro en la apertura, pero todos esos extraños movimientos de peones y la maniobra del caballo parece quizá un tanto sospechosa. De nada sirve ahora la columna b abierta ya que los caballos blancos, llegado el momento, paralizarán todo el juego del negro en el flanco de dama y permitirán un fuerte contraataque al flanco de rey vía h5. 14...Bd7 15. dxc6 Bxc6 16. Nd4 Bd7 17. Bh6 Rb4 18. Bxg7 Kxg7 19. h5 gxh5 Y llegamos al punto culminante de la partida. Con el enroque abierto, y la columna h libre, el blanco no solamente dispone de una ventaja importante, sino de un ataque muy fácil que tendría que terminar la partida en pocas jugadas. Aquí estuve calculando y calculando durante quizá veinte o treinta minutos y empecé a desesperarme al ver que el aparente "ataque fácil" no llegaba a nada mientras la cabeza se me iba por las ramas, literalemente, del árbol de variantes. Al final ví que g4 era la que más esperanzas daba pero, ni yo ahora lo sé muy bien, para eliminar el estúpido caballo negro, supongo, terminé jugando Cd5. 20. Nd5 Nxd5 21. Qg5+ Esta era mi idea, pero la verdad es que no llega a ningún lado. Rybka, en la posición de antes, da efectivamente a 20.Cd5 como jugada ganadora, que tras 20... Cd5 convierte en mate forzado para mi, no lo sé aún, alegría o rabia: 21.Txh5! Cf6 22.Tdh1! Cxh5 23.Txh5 y el mate con Dh6 y Dxh7 es imparable. 21...Kh8 22. exd5 Rg8 23. Qxh5 Rg7 24. Rh2 Qg8 25. Rdh1 Rxa4 26. Kb1 c3 27.
Nc6 f6! Esta jugada, que al principio me pareció realmente mala, creo que es en realidad realmente brillante. No solamente defiende el peón, sino que oxigena un poco la posición negra y da una diagonal extra al dichoso alfil de d7. 28. b3 Rf4 29. g3 Be8 Y bueno, aquí ví que había organizado el ataque de pena, como un niño pequeño y que aquí ya no hacía nada. De hecho, Dh6 ofrece aún una buena resistencia y hay varias mejoras para el blanco, como 29.Cd8!?, pero notaba que mi oportunidad para ganar había ya pasado y eso me hundió del todo. Vi que podía llegar a un final con quizá algo de ventaja si lo cambiaba todo en h7 y a eso fuí. Pensé bueno, no has sabido ganar, pero al menos no vas a perder. 30. Qxh7+ Rxh7 31. Nxe7? ¡A la mierda! El error fatal. Pensé que entraba en el mismo final con un tiempo de más, lo que sería aún más favorable para mí, pero me encontré con una desagradable sorpresa. Mierda, eso pasa por jugar lo primero que a uno se le pasa por la cabeza, por ya no tener ninguna gana de continuar jugando, de irse a dormir de una puta vez. Rxh2 32. Rxh2+ Kg7 Esta obviedad fué lo que no ví. Pensé que la única era Dh7... El final de alfil contra caballo quizá eran tablas, pero con las torres en el tablero, estaba absolutamente perdido, lo que sigue es fácil: un juego simple para el negro y el blanco haciendo otros dos fallos gordos debido a que me encontraba ya al borde de la rabia pura. 33.Nxg8 Rxf3 34. Nh6? Bg6 35.g4 Rf1+ 36.Ka2 Rd1 37.Nf5+ Bxf5 38.gxf5 Rxd5 39.Rg2+? Kf7 40. Rf2? Rd2 41. Rf3 Rxc2+ 42.Kb1 Rb2+ 43. Kc1 Rxb3 44. Kc2 a4 45.Rf4 Rb5 46.Rxa4 Rxf5 47.Kxc3 Rf3+ 48.Kd2 f5 49.Ke2 Rb3 50.Ra7+ Ke6 51.Ra8 Rb7 52.Ke3 d5 53.Re8+ Re7 54.Rd8 Ke5 55.Rf8 Re6 56.Rd8 f4+ 57.Kf3 Rf6 58.Re8+ Kd4 59.Rd8 Kc4 60.Rc8+ Kd3 61.Ra8 d4 62.Ra3+ Kc2 63.Ke4 f3 64.Ra2+ Kc3 0-1
Y venga, todo a tomar por culo. Una partida donde al principio juego, creo, bastante bien, organizo una defensa envidiable que envima encierra en ella un potencial ataque devastador que, una vez liberado, me hago un lío, me pierdo, me voy, se me va, no encuentro el remate, me desespero, busco y no encuentro, me arranco los ojos y poco a poco mis piezas se van coordinando con el caos y la desesperación de dentro de mi estúpida cabezota para terminar haciendo el blunder definitivo que lo manda todo a la puta mierda de un porrazo. Mierda de juego, me está destruyendo a golpes.
Creo que me voy a apuntar a fútbol, esto es demasiado cruel, no lo soporto más.
En fin, saludos.
1.e4 Esta es quizá una de las partidas más interesantes que he jugado por la riqueza de ciertas posiciones y la complicación del medio juego, pero no voy a comentar más que ciertos momentos muy puntuales para no aburrir y tampoco voy a dar árboles de variantes y subvariantes, no es la idea de esto. Cabe destacar que mi rival es uno de los más fuertes contra los que he jugado. 1...d6 2. d4 Nf6 3. Nc3 g6 4.Bc4?! Bg7 5.Bb3 O-O 6.Be3 c6 7.Qd2 b5 8.f3
Nbd7 9.O-O-O Nb6 10.h4 a5 11.a4 Nc4 12.Bxc4 bxc4 13.Nge2 Rb8 14.d5! Y la ventaja de las piezas blancas es indiscutible. No sé en qué momento se equivocó el negro en la apertura, pero todos esos extraños movimientos de peones y la maniobra del caballo parece quizá un tanto sospechosa. De nada sirve ahora la columna b abierta ya que los caballos blancos, llegado el momento, paralizarán todo el juego del negro en el flanco de dama y permitirán un fuerte contraataque al flanco de rey vía h5. 14...Bd7 15. dxc6 Bxc6 16. Nd4 Bd7 17. Bh6 Rb4 18. Bxg7 Kxg7 19. h5 gxh5 Y llegamos al punto culminante de la partida. Con el enroque abierto, y la columna h libre, el blanco no solamente dispone de una ventaja importante, sino de un ataque muy fácil que tendría que terminar la partida en pocas jugadas. Aquí estuve calculando y calculando durante quizá veinte o treinta minutos y empecé a desesperarme al ver que el aparente "ataque fácil" no llegaba a nada mientras la cabeza se me iba por las ramas, literalemente, del árbol de variantes. Al final ví que g4 era la que más esperanzas daba pero, ni yo ahora lo sé muy bien, para eliminar el estúpido caballo negro, supongo, terminé jugando Cd5. 20. Nd5 Nxd5 21. Qg5+ Esta era mi idea, pero la verdad es que no llega a ningún lado. Rybka, en la posición de antes, da efectivamente a 20.Cd5 como jugada ganadora, que tras 20... Cd5 convierte en mate forzado para mi, no lo sé aún, alegría o rabia: 21.Txh5! Cf6 22.Tdh1! Cxh5 23.Txh5 y el mate con Dh6 y Dxh7 es imparable. 21...Kh8 22. exd5 Rg8 23. Qxh5 Rg7 24. Rh2 Qg8 25. Rdh1 Rxa4 26. Kb1 c3 27.
Nc6 f6! Esta jugada, que al principio me pareció realmente mala, creo que es en realidad realmente brillante. No solamente defiende el peón, sino que oxigena un poco la posición negra y da una diagonal extra al dichoso alfil de d7. 28. b3 Rf4 29. g3 Be8 Y bueno, aquí ví que había organizado el ataque de pena, como un niño pequeño y que aquí ya no hacía nada. De hecho, Dh6 ofrece aún una buena resistencia y hay varias mejoras para el blanco, como 29.Cd8!?, pero notaba que mi oportunidad para ganar había ya pasado y eso me hundió del todo. Vi que podía llegar a un final con quizá algo de ventaja si lo cambiaba todo en h7 y a eso fuí. Pensé bueno, no has sabido ganar, pero al menos no vas a perder. 30. Qxh7+ Rxh7 31. Nxe7? ¡A la mierda! El error fatal. Pensé que entraba en el mismo final con un tiempo de más, lo que sería aún más favorable para mí, pero me encontré con una desagradable sorpresa. Mierda, eso pasa por jugar lo primero que a uno se le pasa por la cabeza, por ya no tener ninguna gana de continuar jugando, de irse a dormir de una puta vez. Rxh2 32. Rxh2+ Kg7 Esta obviedad fué lo que no ví. Pensé que la única era Dh7... El final de alfil contra caballo quizá eran tablas, pero con las torres en el tablero, estaba absolutamente perdido, lo que sigue es fácil: un juego simple para el negro y el blanco haciendo otros dos fallos gordos debido a que me encontraba ya al borde de la rabia pura. 33.Nxg8 Rxf3 34. Nh6? Bg6 35.g4 Rf1+ 36.Ka2 Rd1 37.Nf5+ Bxf5 38.gxf5 Rxd5 39.Rg2+? Kf7 40. Rf2? Rd2 41. Rf3 Rxc2+ 42.Kb1 Rb2+ 43. Kc1 Rxb3 44. Kc2 a4 45.Rf4 Rb5 46.Rxa4 Rxf5 47.Kxc3 Rf3+ 48.Kd2 f5 49.Ke2 Rb3 50.Ra7+ Ke6 51.Ra8 Rb7 52.Ke3 d5 53.Re8+ Re7 54.Rd8 Ke5 55.Rf8 Re6 56.Rd8 f4+ 57.Kf3 Rf6 58.Re8+ Kd4 59.Rd8 Kc4 60.Rc8+ Kd3 61.Ra8 d4 62.Ra3+ Kc2 63.Ke4 f3 64.Ra2+ Kc3 0-1
Y venga, todo a tomar por culo. Una partida donde al principio juego, creo, bastante bien, organizo una defensa envidiable que envima encierra en ella un potencial ataque devastador que, una vez liberado, me hago un lío, me pierdo, me voy, se me va, no encuentro el remate, me desespero, busco y no encuentro, me arranco los ojos y poco a poco mis piezas se van coordinando con el caos y la desesperación de dentro de mi estúpida cabezota para terminar haciendo el blunder definitivo que lo manda todo a la puta mierda de un porrazo. Mierda de juego, me está destruyendo a golpes.
Creo que me voy a apuntar a fútbol, esto es demasiado cruel, no lo soporto más.
En fin, saludos.
sábado, 16 de agosto de 2008
... se hace camino al andar
¿Sabes? Nunca vas a ser libre. Tienes las aptitudes y el don, pero no tienes los cojones suficientes para serlo. ¿Cómo vas a ser libre si no haces lo que realmente quieres? ¿Cómo vas a hacer lo que verdaderamente te gustaría hacer si no eres fuerte? Y tú y yo sabemos que no estamos hablando de poder o no poder, se trata de tener el valor, la fuerza para ello. ¿Y cómo vas a tener fuerza y valor para los verdaderos cambios y acciones si no tienes valor para las más pequeñas cosas de la vida? A ir en bici se aprende yendo en bici, cocinar se aprende cocinando, a follar se aprende follando, a jugar al ajedrez se aprende jugando al ajedrez, y suma y sigue y con el coraje igual: ¿cómo coño vas a tener valor para las cosas grandes si nunca has puesto los cojones sobre la mesa para nada? Ambos sabemos que tienes algo por lo que todo el mundo se pelearía por ello, tienes el don de hacer feliz a los que te rodean y la inteligencia para salir triunfante de cualquier situación. Tienes el potencial para hacer cualquier cosa que te propongas, pero no tienes cojones para ello. Tienes una capacidad sin igual que, si eres fuerte, te hará libre; pero si eres débil, te hará... como tú.
martes, 13 de mayo de 2008
Absolutely stupid
Anda, ¿mes y medio hacía ya que no escribía nada? Vaya... supongo que algo tendrá que ver con la tormenta de "madre mía que vago estoy" que estoy pasando. Y es que es verdad, no sé si han sido las calores o qué coño que desde un tiempo acá estoy bastante disperso, no piso la facultad para nada y tengo ya hipotecado la mayor parte del semestre y parte del siguiente.
Aún así, estoy la mar de feliz. No me preguntéis porque, supongo que en parte es esa liberación de tomarse unas vacaciones ya pseudoperpetuas y despreocuparse de todo. Sé que dentro de un tiempo, cuando ya tenga la carrera en el bolsillo me asaltarán todos los remordimientos y la mala conciencia despertará como una plaga de lagostas para recordarme los estúpido que fuí, que no costaba nada haberse esforzado un poco para poder trabajar investigando o blablabla de un futuro mejor y demás cuentos de hadas. Pero bueno, hablando claro, ahora mismo todo eso me suda la polla. No diré la estupidez de que quiero ser feliz o que paso de amargarme estudiando o todas esas gilipolleces, porque la verdad es que cuando me pongo a estudiar, me lo paso bien y me gusta tanto el proceso de aprender como después recordar y saborear lo que he aprendido y hacer memoria y ver en qué ha afectado a mi visión de las cosas lo aprendido.
Y es eso lo que me importa y lo que me gusta. Pero, ¿qué hay detrás de esto? Para mí, lo que se esconde detrás es la belleza y el amor en el sentido más abstracto. El amor hacia alguien, pero hacia la música, la matemática, la física o el ajedrez... hacia la vida misma; la belleza de un gesto, de una sonrisa, pero la de una demostración, la de una posición, un libro o la de la misma realidad. Creo que he comprendido que soy una persona que se mueve únicamente por amor, en el sentido más generoso, amplio y extenso de la expresión, y por ello me resulta imposible centrarme justo ahora en algo tan soso y sin gracia como el electromagnetismo -¡que no electrodinámica!- o la óptica geométrica, que si no encuentro belleza en algo es imposible obligarme a hacer algo por ello, que si no siento nada me muero, me aburro terriblemente y solo tengo ganas de irme a dormir de una vez, que si hago algo simplemente porque "he de hacerlo" o "para crearme un futuro mejor" me rompo, es como si dejara de funcionar, el cerebro se me apaga, o mejor dicho, se va él solito a otro lares.
Me pregunto si esta posición hacia la vida es "la mejor", si realmente uno puede vivir así, sin preocuparse por nada. Si es realmente lo que me sucede o he querido encontrar una explicación a semejante desilusión y desmotivación y falta de interés hacia la carrera. Supongo que un poco de cada: esto es una explicación y una excusa a la vez. Lo que está claro es que me van a follar. Lo que también está claro es que me da igual, estoy bastante contento pese a todo, pese a no hacer nada y perder el tiempo. Lo que realmente me duele de todo esto es el pozo al que estoy tirando el dinero y las esperanzas de mis padres...
Sea como fuere, han sido unas semanas que han valido la pena.
Por cierto, hoy hace diez años de la muerte de Frank Sinatra... que descanse en paz y tal.
Ains, es la canción más tierna y blablah del mundo.
Saludos!
PD: Que no iba a ser un blog personal, ¿eh? ¡ja!
Aún así, estoy la mar de feliz. No me preguntéis porque, supongo que en parte es esa liberación de tomarse unas vacaciones ya pseudoperpetuas y despreocuparse de todo. Sé que dentro de un tiempo, cuando ya tenga la carrera en el bolsillo me asaltarán todos los remordimientos y la mala conciencia despertará como una plaga de lagostas para recordarme los estúpido que fuí, que no costaba nada haberse esforzado un poco para poder trabajar investigando o blablabla de un futuro mejor y demás cuentos de hadas. Pero bueno, hablando claro, ahora mismo todo eso me suda la polla. No diré la estupidez de que quiero ser feliz o que paso de amargarme estudiando o todas esas gilipolleces, porque la verdad es que cuando me pongo a estudiar, me lo paso bien y me gusta tanto el proceso de aprender como después recordar y saborear lo que he aprendido y hacer memoria y ver en qué ha afectado a mi visión de las cosas lo aprendido.
Y es eso lo que me importa y lo que me gusta. Pero, ¿qué hay detrás de esto? Para mí, lo que se esconde detrás es la belleza y el amor en el sentido más abstracto. El amor hacia alguien, pero hacia la música, la matemática, la física o el ajedrez... hacia la vida misma; la belleza de un gesto, de una sonrisa, pero la de una demostración, la de una posición, un libro o la de la misma realidad. Creo que he comprendido que soy una persona que se mueve únicamente por amor, en el sentido más generoso, amplio y extenso de la expresión, y por ello me resulta imposible centrarme justo ahora en algo tan soso y sin gracia como el electromagnetismo -¡que no electrodinámica!- o la óptica geométrica, que si no encuentro belleza en algo es imposible obligarme a hacer algo por ello, que si no siento nada me muero, me aburro terriblemente y solo tengo ganas de irme a dormir de una vez, que si hago algo simplemente porque "he de hacerlo" o "para crearme un futuro mejor" me rompo, es como si dejara de funcionar, el cerebro se me apaga, o mejor dicho, se va él solito a otro lares.
Me pregunto si esta posición hacia la vida es "la mejor", si realmente uno puede vivir así, sin preocuparse por nada. Si es realmente lo que me sucede o he querido encontrar una explicación a semejante desilusión y desmotivación y falta de interés hacia la carrera. Supongo que un poco de cada: esto es una explicación y una excusa a la vez. Lo que está claro es que me van a follar. Lo que también está claro es que me da igual, estoy bastante contento pese a todo, pese a no hacer nada y perder el tiempo. Lo que realmente me duele de todo esto es el pozo al que estoy tirando el dinero y las esperanzas de mis padres...
Sea como fuere, han sido unas semanas que han valido la pena.
Por cierto, hoy hace diez años de la muerte de Frank Sinatra... que descanse en paz y tal.
Ains, es la canción más tierna y blablah del mundo.
Saludos!
PD: Que no iba a ser un blog personal, ¿eh? ¡ja!
domingo, 24 de febrero de 2008
Esto huele... a recuerdos
"Asì ocurre con nuestro pasado. Es trabajo perdido el querer evocarlo, e inútiles todos los afanes de nuestra inteligencia. Ocúltase fuera de sus dominios y de su alcance, en un objeto material (en la sensación que ese objeto material nos daría) que no sospechamos. Y del azar depende, que nos encontremos con ese objeto,antes de que nos llegue la muerte, o que no le encontremos nunca.
(...) me llevé a los labios una cucharada de tè en el que habìa echado un trozo de magdalena. Pero en el mismo momento en que aquel trago, con las migas del bollo, tocó mi paladar, me estremecì, fija mi atenciòn en algo extraordinario que ocurrìa en mi interior.
Un placer delicioso me invadió, me aisló sin no ción de lo que le causaba. Y él me convirtió las vicisitudes de la vida en indiferentes, sus desastres en inofensivos y su brevedad en ilusoria (...) dejé de sentirme mediocre, contingente y mortal ¿de donde podrìa venirme aquella alegrìa tan fuerte? Me daba cuenta que iba unida al sabor del cafè y del bollo, pero le excedía en mucho, y no debìa ser de la misma naturaleza ¿de donde venia y que significaba? ¿cómo llegar a aprehenderlo? Bebo un segundo trago que no me dice más que el primero. Luego un tercero, que ya me dice un poco menos. Ya es hora de pararse, parece que la virtud del brebaje va aminorándose. Ya se ve claro que la verdad que yo busco no està en él sino en mì. El brebaje la despertó, pero no sabe cual es y lo unico que puede hacer es repetir indefinidamente, pero cada vez con menos intensidad ese testimonio que no sé interpretar y que quiero volver a pedirle dentro de un instante y encontrar intacto a mi disposición para llegar a una aclaración decisiva.
Dejo la taza y me vuelvo hacia mi alma.Ella es la que tiene que dar con la verdad ¿pero como?. Grave incertidumbre ésta, cuando el alma se siente superada por sì mismo (...) ¿buscar?. No solo buscar, crear. Se encuentra ante una cosa que todavìa no existe y a la que ella sola puede dar realidad y entrarla en el campo de su visiòn.
Y otra vez me pregunto. (...) Vuelvo con el pensamiento al instante en que tomé la primera cucharada de té. Y me encuetro con el mismo estado, sin ninguna claridad nueva. Pido a mi alma un esfuerzo más, que me traiga otra vez la sensaciòn fugitiva.
Indudablemente lo que asì palpita dentro de mi ser, será la imagen y el recuerdo visual que, enlazado al sabor aquel, intenta seguirle hasta llegar a mì (...)¿llegará hasta la superficie de mi conciencia clara ese recuerdo, ese instante antiguo que la atraccción de un instante idèntico ha ido a solicitar tan lejos, a conmover y alzar en el fondo de mi ser? No sé. Ya no siento nada, se ha parado, quizás desciende otra vez, quien sabe si tornará a subir desde lo alto de su noche. Hay que volver a empezar una y diez veces, hay que inclinarse en su busca.
Y de pronto el recuerdo surge. Ese sabor es el que tenía el pedazo de magdalena que mi tía Leoncia me ofrecía, después de mojado en su infusión de té o de tila, los domingos por la mañana en Combray (porque los domingos yo no salía hasta la hora de misa) Cuando iba a darle los buenos días a su cuarto. Ver la magdalena no me habìa recordado nada, antes de que la probara. Quizá porque, como habìa visto muchas, sin comerlas, en las pastelerìas, su imagen se había separado de aquellos días de Combray para enlazarse a otros más recientes, ¡quizá porque de esos recuerdos por tanto tiempo abandonados fuera de la memoria, no sobrevive nada y todo se va disgregando! Las formas externas, también aquellas tan grasamente sensual de la concha, con sus dobleces severos y devotos, adormecidas o anuladas, habìan perdido la fuerza de expansión que las empujaba hasta la conciencia.
Pero cuando nada subsiste ya de un pasado antiguo, cuando han muerto los seres y se han derrumbado las cosas, solos, más fràgiles, más vivos, más inmatriales, más persistentes y más fieles que nunca, el olor y el sabor perduran mucho más, y recuerdan, y aguardan, y esperan, sobre las ruinas de todo, y soportan sin doblegarse en su impalpable gotita el edificio enorme del recuerdo.
(...)
Y como ese entretenimiento de los japoneses que meten en un cacharro con agua de porcelana, pedacitos de papel, al parecer informes, que en cuanto se mojan empiezan a estirarse, a tomar forma a colorearse y a distinguirse, convirtiéndose en flores, en casas, en personajes consistentes y cognocibles, ahí ahora todas las flores de nuestro jardin y las del parque del señor Swann y las ninfas el Vivonne y las buenas gentes del pueblo y sus viviendas chiquitas y las iglesia y Combray entero y sus alrededores, todo eso, pueblo y jardines, que va tomando forma y consistencia, sale de mi taza de té."
Supongo que más de uno habrá reconocido el famosísimo escrito de Marcel Proust en Por el camino de Swann, donde nos cuenta sobre una experiencia que tuvo al comerse una madalena mojada de té, sobre el torrente de recuerdos y sensaciones ya olvidadas que provenían únicamente del olor y sabor de esa madalena mojada de té.
¿Y a qué viene esto? Bueno, es que el otro día en el bus -joder, últimamente me pasan muchas cosas en el bus- estaba respaldado contra el cristal como siempre cuando subió una mujer de unos cuarenta años. Yo aprenas me fijé en ella, pero cuando pasó por mi lado, al oler su perfume, una sensación extrañísima se apoderó de mi. En unos segundos, recordé un viaje que había hecho con la família a visitar un parque natural a ver las águilas... unos quince años antes, cuando yo tenía cino, ocho años como muchísimo. Hacía años, y años -quizá estamos hablando de cinco o más- que no recordaba ese viaje... pero de golpe y porrazo, el perfume de esa mujer me hizo viajar en el tiempo, me hizo recordar todas las sensaciones que tuve ese día, pero además no era el poder de un simple recuerdo, era mucho más que eso. Eran sensaciones mucho más vivas, reales y próximas que las de un recuerdo, eran prácticamente tangibles...
Pero duró poco. Tan pronto como vino, ese torrente de sensaciones se fué. Ya solamente guardaba el recuerdo del viaje, de las águilas en el cielo, pero nada más. El recuerdo ya no era tan intenso como antes. Fuí cerca de donde se había sentado la mujer para oler otra vez ese perfume, pero el efecto ya no fué el mismo. Tal y como dice Proust, el recuerdo estaba en mí, no en el perfume, lo que por alguna razón que aún desconozco, esa fragancia lo había despertado desde lo más profundo de mi mente, donde ni siquiera la conciencia es capaz de buscar, y tan pronto como emergió ese recuerdo, volvió a las profundidades para quedarse ahí hasta quién sabe cuándo.
Se me pasó por la cabeza preguntarle a la mujer sobre el perfume, que de dónde lo había sacado, o si había estado quince años antes mirando águilas o vete a saber qué, pero pensé que la situación sería bastante rara e incómoda, y quizás un poco violenta -buneo, quizás no llegaba a los cuarenta, la verdad es que estaba bastante bien... ejem-, así que pensé que mejor no decía nada.
Sea como fuere, algo curioso que me apetecía contar. Es curioso el enorme poder que tiene el olor sobre nosotros, sobre nuestra conciencia. Quizá es porque ataca donde no nos damos cuenta y además lo hace en contadísimas ocasiones. Quizá porque se cuela hasta lo más profundo de nosotros y se queda ahí, esperando, sin ser visto. Quizá porque tras tanto bombardeo acústico y, sobretodo, visual, hemos perdido la capacidad de memoria a largo plazo, de ese tipo de memoria que es como un grabado en piedra, de estos sentidos; al contrario que con el olfato, que cada vez más los alimentos, por ejemplo, son menos aromáticos. Porque la hierba y la piedra mojada por el rocío tienen olor, pero el acero y el asfalto barnizado por el humo y la contaminación no.
No sé qué relación tenía el perfume de la mujer con el recuerdo de águilas volando justo encima de mi cabeza quince años antes, con esas sensaciones de niño viendo esos pajarracos, y no sé porque recordé esas sensaciones sin quererlo y ahora, por más que intento reconstruirlas, fracaso. Pero bueno, estoy contento de esta experiencia, de poder leer a Proust y entender a lo que se está referiendo.
Simplemente quería comentar esto, una especie de anécdota a la que le estuve dando vueltas todo el día.
Saludos!
(...) me llevé a los labios una cucharada de tè en el que habìa echado un trozo de magdalena. Pero en el mismo momento en que aquel trago, con las migas del bollo, tocó mi paladar, me estremecì, fija mi atenciòn en algo extraordinario que ocurrìa en mi interior.
Un placer delicioso me invadió, me aisló sin no ción de lo que le causaba. Y él me convirtió las vicisitudes de la vida en indiferentes, sus desastres en inofensivos y su brevedad en ilusoria (...) dejé de sentirme mediocre, contingente y mortal ¿de donde podrìa venirme aquella alegrìa tan fuerte? Me daba cuenta que iba unida al sabor del cafè y del bollo, pero le excedía en mucho, y no debìa ser de la misma naturaleza ¿de donde venia y que significaba? ¿cómo llegar a aprehenderlo? Bebo un segundo trago que no me dice más que el primero. Luego un tercero, que ya me dice un poco menos. Ya es hora de pararse, parece que la virtud del brebaje va aminorándose. Ya se ve claro que la verdad que yo busco no està en él sino en mì. El brebaje la despertó, pero no sabe cual es y lo unico que puede hacer es repetir indefinidamente, pero cada vez con menos intensidad ese testimonio que no sé interpretar y que quiero volver a pedirle dentro de un instante y encontrar intacto a mi disposición para llegar a una aclaración decisiva.
Dejo la taza y me vuelvo hacia mi alma.Ella es la que tiene que dar con la verdad ¿pero como?. Grave incertidumbre ésta, cuando el alma se siente superada por sì mismo (...) ¿buscar?. No solo buscar, crear. Se encuentra ante una cosa que todavìa no existe y a la que ella sola puede dar realidad y entrarla en el campo de su visiòn.
Y otra vez me pregunto. (...) Vuelvo con el pensamiento al instante en que tomé la primera cucharada de té. Y me encuetro con el mismo estado, sin ninguna claridad nueva. Pido a mi alma un esfuerzo más, que me traiga otra vez la sensaciòn fugitiva.
Indudablemente lo que asì palpita dentro de mi ser, será la imagen y el recuerdo visual que, enlazado al sabor aquel, intenta seguirle hasta llegar a mì (...)¿llegará hasta la superficie de mi conciencia clara ese recuerdo, ese instante antiguo que la atraccción de un instante idèntico ha ido a solicitar tan lejos, a conmover y alzar en el fondo de mi ser? No sé. Ya no siento nada, se ha parado, quizás desciende otra vez, quien sabe si tornará a subir desde lo alto de su noche. Hay que volver a empezar una y diez veces, hay que inclinarse en su busca.
Y de pronto el recuerdo surge. Ese sabor es el que tenía el pedazo de magdalena que mi tía Leoncia me ofrecía, después de mojado en su infusión de té o de tila, los domingos por la mañana en Combray (porque los domingos yo no salía hasta la hora de misa) Cuando iba a darle los buenos días a su cuarto. Ver la magdalena no me habìa recordado nada, antes de que la probara. Quizá porque, como habìa visto muchas, sin comerlas, en las pastelerìas, su imagen se había separado de aquellos días de Combray para enlazarse a otros más recientes, ¡quizá porque de esos recuerdos por tanto tiempo abandonados fuera de la memoria, no sobrevive nada y todo se va disgregando! Las formas externas, también aquellas tan grasamente sensual de la concha, con sus dobleces severos y devotos, adormecidas o anuladas, habìan perdido la fuerza de expansión que las empujaba hasta la conciencia.
Pero cuando nada subsiste ya de un pasado antiguo, cuando han muerto los seres y se han derrumbado las cosas, solos, más fràgiles, más vivos, más inmatriales, más persistentes y más fieles que nunca, el olor y el sabor perduran mucho más, y recuerdan, y aguardan, y esperan, sobre las ruinas de todo, y soportan sin doblegarse en su impalpable gotita el edificio enorme del recuerdo.
(...)
Y como ese entretenimiento de los japoneses que meten en un cacharro con agua de porcelana, pedacitos de papel, al parecer informes, que en cuanto se mojan empiezan a estirarse, a tomar forma a colorearse y a distinguirse, convirtiéndose en flores, en casas, en personajes consistentes y cognocibles, ahí ahora todas las flores de nuestro jardin y las del parque del señor Swann y las ninfas el Vivonne y las buenas gentes del pueblo y sus viviendas chiquitas y las iglesia y Combray entero y sus alrededores, todo eso, pueblo y jardines, que va tomando forma y consistencia, sale de mi taza de té."
Supongo que más de uno habrá reconocido el famosísimo escrito de Marcel Proust en Por el camino de Swann, donde nos cuenta sobre una experiencia que tuvo al comerse una madalena mojada de té, sobre el torrente de recuerdos y sensaciones ya olvidadas que provenían únicamente del olor y sabor de esa madalena mojada de té.
¿Y a qué viene esto? Bueno, es que el otro día en el bus -joder, últimamente me pasan muchas cosas en el bus- estaba respaldado contra el cristal como siempre cuando subió una mujer de unos cuarenta años. Yo aprenas me fijé en ella, pero cuando pasó por mi lado, al oler su perfume, una sensación extrañísima se apoderó de mi. En unos segundos, recordé un viaje que había hecho con la família a visitar un parque natural a ver las águilas... unos quince años antes, cuando yo tenía cino, ocho años como muchísimo. Hacía años, y años -quizá estamos hablando de cinco o más- que no recordaba ese viaje... pero de golpe y porrazo, el perfume de esa mujer me hizo viajar en el tiempo, me hizo recordar todas las sensaciones que tuve ese día, pero además no era el poder de un simple recuerdo, era mucho más que eso. Eran sensaciones mucho más vivas, reales y próximas que las de un recuerdo, eran prácticamente tangibles...
Pero duró poco. Tan pronto como vino, ese torrente de sensaciones se fué. Ya solamente guardaba el recuerdo del viaje, de las águilas en el cielo, pero nada más. El recuerdo ya no era tan intenso como antes. Fuí cerca de donde se había sentado la mujer para oler otra vez ese perfume, pero el efecto ya no fué el mismo. Tal y como dice Proust, el recuerdo estaba en mí, no en el perfume, lo que por alguna razón que aún desconozco, esa fragancia lo había despertado desde lo más profundo de mi mente, donde ni siquiera la conciencia es capaz de buscar, y tan pronto como emergió ese recuerdo, volvió a las profundidades para quedarse ahí hasta quién sabe cuándo.
Se me pasó por la cabeza preguntarle a la mujer sobre el perfume, que de dónde lo había sacado, o si había estado quince años antes mirando águilas o vete a saber qué, pero pensé que la situación sería bastante rara e incómoda, y quizás un poco violenta -buneo, quizás no llegaba a los cuarenta, la verdad es que estaba bastante bien... ejem-, así que pensé que mejor no decía nada.
Sea como fuere, algo curioso que me apetecía contar. Es curioso el enorme poder que tiene el olor sobre nosotros, sobre nuestra conciencia. Quizá es porque ataca donde no nos damos cuenta y además lo hace en contadísimas ocasiones. Quizá porque se cuela hasta lo más profundo de nosotros y se queda ahí, esperando, sin ser visto. Quizá porque tras tanto bombardeo acústico y, sobretodo, visual, hemos perdido la capacidad de memoria a largo plazo, de ese tipo de memoria que es como un grabado en piedra, de estos sentidos; al contrario que con el olfato, que cada vez más los alimentos, por ejemplo, son menos aromáticos. Porque la hierba y la piedra mojada por el rocío tienen olor, pero el acero y el asfalto barnizado por el humo y la contaminación no.
No sé qué relación tenía el perfume de la mujer con el recuerdo de águilas volando justo encima de mi cabeza quince años antes, con esas sensaciones de niño viendo esos pajarracos, y no sé porque recordé esas sensaciones sin quererlo y ahora, por más que intento reconstruirlas, fracaso. Pero bueno, estoy contento de esta experiencia, de poder leer a Proust y entender a lo que se está referiendo.
Simplemente quería comentar esto, una especie de anécdota a la que le estuve dando vueltas todo el día.
Saludos!
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